¿Una eliminación polémica? ‘MasterChef Celebrity Legends’ se despide inesperadamente de su concursante favorito en TVE.
Anabel Alonso se despide de ‘MasterChef Celebrity Legends’ en una noche llena de sorpresas: el error que acabó con su sueño, las lágrimas del jurado y la favorita que señaló antes de marcharse
Había regresado a las cocinas de ‘MasterChef’ dispuesta a demostrar que la experiencia también puede ser una ventaja. Sin embargo, Anabel Alonso terminó protagonizando una de las despedidas más emotivas de ‘MasterChef Celebrity Legends’. La actriz, que acumula más participaciones que ninguna otra celebridad en el formato, no consiguió superar una complicada prueba de sushi que exigía combinar dos tradiciones gastronómicas. Una semana después de la eliminación de Bibiana Fernández, su gran compañera de aventuras, Anabel tuvo que entregar el delantal. Pero su despedida dejó algo más que tristeza: una broma inesperada, una predicción sobre las posibles ganadoras y una reflexión sobre lo que realmente significa volver a intentarlo.

Una despedida que nadie quería ver, pero que terminó llegando
El lunes 19 de octubre de 2026, MasterChef Celebrity Legends emitió su séptima entrega en La 1 de Televisión Española.
El programa volvió a su horario habitual después de la modificación de la semana anterior.
Los aspirantes afrontaban una nueva jornada de pruebas, estrategias y decisiones inesperadas.
Pero el momento más emotivo llegó durante la eliminación.
Anabel Alonso y Juan Betancourt quedaron como los dos concursantes que podían abandonar definitivamente las cocinas.
Los jueces analizaron sus elaboraciones y terminaron comunicando la decisión.
La expulsada era Anabel.
La actriz recibió la noticia con una mezcla de resignación, emoción y sentido del humor.
Sus compañeros lamentaron la despedida, mientras Marta Sanahuja no pudo ocultar las lágrimas.
Aquella reacción reflejaba el cariño que Anabel había conseguido despertar dentro del programa.
Su aventura terminaba, pero su presencia había dejado una huella considerable.
Un error de sushi que terminó siendo decisivo
La prueba final exigía mucho más que preparar una receta conocida.
Los concursantes debían elaborar un sushi que fusionara elementos de la gastronomía japonesa con otra tradición culinaria.
Cada aspirante recibió dos banderas que determinaban los países representados en su propuesta.
Además, tenía que preparar un cóctel sin alcohol que armonizara con los sabores elegidos.
Antes de comenzar, recibieron consejos del chef Hideki Matsuhisa, de Lorena Castell y del especialista en coctelería Gabriel Ramón.
Pero las orientaciones no evitaron que aparecieran dificultades.
Anabel debía combinar la cocina japonesa con la tailandesa.
Además, tenía que utilizar lenguado, el pescado que le había asignado Florentino Fernández.
Durante el cocinado tuvo problemas para organizar algunos elementos de su elaboración.
El resultado final tampoco convenció al jurado.
Según la valoración publicada por RTVE, su propuesta presentaba cacahuete quemado, una cantidad insuficiente de alga nori y una fusión que no reflejaba suficientemente la gastronomía tailandesa.
Esos errores terminaron inclinando la decisión en su contra.
La historia de Anabel con ‘MasterChef’ es mucho más larga de lo que parece
Su expulsión adquirió un significado especial por un motivo.
Anabel Alonso no era una concursante que acabara de descubrir el formato.
Había participado anteriormente en MasterChef Celebrity 2 y MasterChef Celebrity 4.
También había regresado para MasterChef Especial Navidad, una edición que consiguió ganar.
Por tanto, su presencia en Legends representaba otra oportunidad para reencontrarse con unas cocinas que conoce bien.
Durante sus primeras participaciones había experimentado eliminaciones complicadas, especialmente relacionadas con la repostería.
Pero también había demostrado capacidad para aprender y mejorar.
Su victoria navideña confirmaba que podía competir con éxito.
Esta nueva edición, sin embargo, planteaba desafíos diferentes.
La presencia de antiguos concursantes con experiencia elevaba las expectativas.
Y haber participado anteriormente no garantizaba superar las pruebas actuales.
Bibiana Fernández, la ausencia que todavía se notaba
La despedida de Anabel también cerró una etapa de complicidad dentro del concurso.
Una semana antes, el programa había eliminado a Bibiana Fernández.
Ambas habían compartido numerosos momentos de humor y cercanía.
Su relación se había convertido en uno de los elementos más reconocibles de esta edición.
De hecho, antes de abandonar definitivamente el programa, Anabel había rendido un pequeño homenaje a su compañera.
RTVE publicó el 19 de octubre un vídeo dedicado a ese gesto.
La actriz reconocía que la ausencia de Bibiana se notaba dentro de las cocinas.
Por eso, cuando Anabel también quedó eliminada, la despedida adquirió un componente sentimental añadido.
En dos semanas consecutivas, el programa perdió a dos participantes cuya complicidad había generado momentos especialmente entretenidos.
Sin embargo, la eliminación no dependía de su popularidad.
El jurado debía valorar las elaboraciones presentadas.
Y aquella noche Anabel no logró superar el nivel exigido.
Marina Rivers terminó convirtiéndose en protagonista de la noche
Aunque la expulsión fue el acontecimiento más emotivo, la séptima entrega también estuvo marcada por la brillante actuación de Marina Rivers.
La creadora de contenido comenzó la jornada con una prueba de marinado.
En ella, David Bustamante y Edu Soto pudieron elegir diez ingredientes para todos los aspirantes.
Después, cada uno debía elaborar un plato libre utilizando esa técnica.
Marina presentó una propuesta que combinaba bacalao, melaza, sake, sriracha y otros ingredientes.
Los jueces destacaron el equilibrio de su elaboración.
La concursante consiguió superar a Paz Vega en el reto relacionado con el pin de la inmunidad infiel.
Además, fue elegida como la mejor aspirante de la primera prueba.
Gracias a ello obtuvo 4.000 euros para donar a una organización solidaria.
Marina decidió destinar esa cantidad a UNRWA, la agencia de Naciones Unidas para los refugiados de Palestina.
La jornada demostraba que su evolución dentro del concurso estaba siendo significativa.
La inesperada decisión que perjudicó a Juan Betancourt
La prueba de exteriores se celebró en el Parque Lineal del Manzanares, en Madrid.
Los concursantes debían elaborar un menú del chef Manu Franco para setenta comensales.
Marina Rivers y Juan Betancourt comenzaron como capitanes de los equipos rojo y azul, respectivamente.
Sin embargo, el jurado introdujo una modificación inesperada.
Ambos tuvieron que intercambiar sus equipos cuando el cocinado ya estaba en marcha.
La decisión puso a prueba su capacidad de adaptación.
Marina asumió el liderazgo del equipo azul y consiguió mantener una organización eficaz.
Juan, en cambio, reconoció que había tenido dificultades para adaptarse al nuevo grupo.
El equipo azul terminó ganando.
La consecuencia resultó especialmente llamativa.
Marina pudo evitar por primera vez una prueba de eliminación en esta edición.
Juan, pese a haber comenzado como capitán del equipo finalmente vencedor, terminó teniendo que cocinar para salvarse.
Florentino Fernández salva a Paz Vega y provoca otra sorpresa
La prueba de exteriores tuvo otra consecuencia importante.
Florentino Fernández fue considerado el mejor integrante del equipo ganador.
Como recompensa, recibió el privilegio de salvar a uno de los aspirantes que se encontraban en peligro.
Su elección fue Paz Vega.
La decisión dejó a María Escoté, Edu Soto, Juan Betancourt y Anabel Alonso frente a la prueba definitiva.
Pero el protagonismo de Paz no terminó ahí.
Durante el cocinado, la actriz comenzó a ofrecer consejos desde la galería.
Los jueces habían advertido que no podían ayudar de aquella manera a sus compañeros.
Jordi Cruz llamó su atención en varias ocasiones.
Finalmente decidió entregarle un delantal negro como consecuencia de su comportamiento.
La medida no significó que Paz compitiera nuevamente por evitar la expulsión de aquella noche.
Sí determinó que comenzaría el siguiente programa con esa penalización.
Un giro que recordó que incluso los concursantes salvados debían respetar las reglas.
María Escoté demuestra su fortaleza y Edu Soto consigue salvarse
Mientras Anabel atravesaba dificultades, otros aspirantes consiguieron convencer al jurado.
María Escoté presentó una fusión de Japón y España utilizando atún.
Su elaboración fue considerada la mejor de aquella prueba.
Los jueces valoraron positivamente el resultado y confirmó su continuidad.
Edu Soto también logró superar el desafío.
De esta forma, la decisión final quedó entre Anabel Alonso y Juan Betancourt.
Ambos habían cometido errores, pero el jurado consideró que los problemas de la receta de Anabel eran más importantes.
La actriz tuvo que despedirse.
Su salida no fue consecuencia de una decisión arbitraria ni de una polémica personal.
Respondió a los fallos culinarios identificados durante la valoración.
Las palabras con las que Anabel señaló a sus favoritas
Después de conocer la decisión, Anabel quiso despedirse con naturalidad.
Reconoció que MasterChef había sido una experiencia de aprendizaje y convivencia.
También destacó los vínculos que había construido con sus compañeros.
Cuando le preguntaron quién podría ganar, señaló a dos aspirantes.
Marina Rivers y María Escoté.
Considera que ambas poseen cualidades importantes para llegar lejos.
Sin embargo, cuando tuvo que elegir una favorita, se inclinó especialmente por María.
Destacó su fuerza y personalidad dentro de las cocinas.
La despedida incluyó también algunas bromas.
Anabel mostró su habitual sentido del humor al comentar que no tenía intención de volver a enfrentarse pronto al sushi.
Y recibió el cariño de sus compañeros mientras abandonaba el plató.
Mi reflexión: la experiencia no siempre garantiza una victoria
Personalmente, considero que la eliminación de Anabel demuestra algo interesante sobre este tipo de concursos.
Participar varias veces permite adquirir conocimientos.
También ayuda a comprender cómo funciona la competición.
Pero ninguna experiencia previa elimina la posibilidad de equivocarse.
Anabel había regresado con un recorrido notable.
Incluso había conseguido ganar una edición especial.
Sin embargo, una prueba técnicamente exigente terminó superándola.
Desde mi punto de vista, esto no disminuye el valor de su trayectoria.
Al contrario, demuestra que los desafíos siguen siendo reales incluso para quienes ya conocen el programa.
Lo importante no es únicamente cuántas veces conseguimos ganar.
También importa cómo afrontamos los resultados que no esperábamos.
Y Anabel demostró que podía despedirse con humor, gratitud y reconocimiento hacia sus compañeros.
Segunda reflexión: la popularidad y el talento culinario no siempre coinciden
Hay otro aspecto que me parece especialmente relevante.
Anabel Alonso es una profesional con una extensa carrera en televisión, teatro y cine.
Su personalidad aporta entretenimiento y cercanía al programa.
Pero MasterChef Celebrity Legends también debe evaluar habilidades culinarias.
Eso significa que un concursante muy querido puede quedar eliminado.
Y otro que haya recibido más críticas puede continuar si presenta un plato mejor.
Personalmente, creo que ese contraste es parte del atractivo del formato.
El público puede sentirse emocionalmente vinculado a determinadas celebridades.
Pero las pruebas obligan a que demuestren sus capacidades en cada entrega.
En esta ocasión, Anabel perdió ante una receta que no terminó de funcionar.
Y, aunque su despedida resultó triste, esa decisión forma parte de la dinámica del concurso.
La ausencia que dejará Anabel en las próximas entregas
Con siete programas emitidos, MasterChef Celebrity Legends entra en una fase cada vez más exigente.
Marina Rivers atraviesa un momento especialmente positivo.
María Escoté continúa demostrando solidez.
Juan Betancourt ha comprobado que una decisión estratégica puede cambiar completamente su situación.
Y Paz Vega deberá afrontar las consecuencias de haber intervenido durante una prueba en la que ya estaba salvada.
Sin embargo, las próximas entregas tendrán una ausencia evidente.
La de Anabel Alonso.
La actriz se marcha después de haber protagonizado momentos de humor, dificultades y compañerismo.
Su eliminación también significa que ni ella ni Bibiana Fernández podrán continuar compartiendo las cocinas de esta edición.
¿Creéis que Anabel Alonso merecía continuar una semana más por su experiencia y su evolución, o pensáis que el jurado acertó al valorar estrictamente los errores de su sushi?
Personalmente, considero que una despedida emocionante no necesita convertirse en una polémica.
Anabel dejó el concurso porque aquella noche no presentó su mejor elaboración.
Pero también se marchó reconociendo el talento de sus compañeras y agradeciendo la experiencia vivida.
Y quizá esa sea una de las mejores maneras de cerrar una aventura.
No siempre podemos elegir cuándo termina un desafío.
Pero sí podemos decidir cómo queremos recordarlo.