Alba Carrillo se marcha de TEN entre lágrimas y sin despedida: Marta Riesco cuestiona su versión, Alberto Guzmán revela otro detalle y el futuro de ‘El Sótano Club’ abre nuevas incógnitas
Alba Carrillo se marcha de TEN entre lágrimas y sin despedida: Marta Riesco cuestiona su versión, Alberto Guzmán revela otro detalle y el futuro de ‘El Sótano Club’ abre nuevas incógnitas
Una despedida que debía cerrar una etapa profesional terminó convirtiéndose en una controversia inesperada. Alba Carrillo abandonó emocionada el plató de ‘El Sótano Club’, anunció su incorporación a La Séptima y descubrió después que TEN había cancelado la emisión en la que pensaba despedirse de los espectadores. Pero lo que parecía una decisión laboral complicada dio un giro cuando reconoció que había bloqueado a Marta Riesco. Su antigua compañera respondió cuestionando públicamente sus explicaciones y, poco después, Alberto Guzmán aportó un detalle que tampoco coincidía completamente con el relato de Alba. ¿Qué sabemos realmente de aquella salida y por qué una despedida terminó provocando tantas versiones enfrentadas?

La despedida que nunca llegó a producirse
El viernes 16 de octubre de 2026 debía ser una fecha especial para Alba Carrillo.
La presentadora tenía previsto ponerse al frente de El Sótano Club por última vez antes de comenzar una nueva etapa profesional.
Su destino era La Séptima, una cadena de televisión en abierto en la que prepara un programa de actualidad y entretenimiento.
Sin embargo, pocas horas antes de la emisión, TEN comunicó que el espacio no se ofrecería aquella tarde.
La cadena explicó públicamente que necesitaba reorganizar el formato y preparar los cambios derivados de la marcha de su presentadora.
También anunció su intención de recuperar las emisiones el lunes 19 de octubre.
La decisión sorprendió porque el equipo había estado trabajando en la entrega prevista para aquel viernes.
Y, especialmente, porque impidió que Alba pudiera despedirse de la audiencia como había anunciado.
La comunicadora explicó después que aquella cancelación no había sido decisión suya.
Aunque aseguró comprender las necesidades de reorganización, reconoció que le había dolido marcharse sin cerrar aquella etapa delante de los espectadores.
Las lágrimas del jueves que despertaron las primeras sospechas
La controversia había comenzado un día antes.
El jueves 15 de octubre, Alba abandonó el plató de El Sótano Club visiblemente emocionada.
Los colaboradores que estaban presentes tuvieron que continuar con la emisión.
Alberto Guzmán asumió temporalmente las funciones de presentación mientras el resto del equipo intentaba explicar la ausencia.
En aquel momento no se ofrecieron demasiados detalles.
Pocas horas después, Alba acudió a la presentación oficial de La Séptima y anunció que abandonaría TEN.
La coincidencia entre ambas situaciones provocó numerosas interpretaciones.
Algunos espectadores relacionaron las lágrimas con posibles desacuerdos profesionales.
Otros se preguntaron si había ocurrido algún enfrentamiento durante el programa.
Sin embargo, Alba explicó posteriormente que su emoción estaba relacionada con el final de una etapa a la que tenía un cariño especial.
Según su testimonio, llevaba días intentando asumir una decisión que le resultaba difícil.
Por tanto, no existe una prueba pública que permita presentar aquellas lágrimas como consecuencia directa de una discusión con Marta Riesco.
Una decisión que Alba asegura haber meditado durante semanas
Durante un directo de Instagram, Alba Carrillo quiso aclarar cuándo había comenzado a plantearse su salida.
Explicó que desde finales de septiembre había mantenido conversaciones con los responsables del programa.
Su intención inicial era compaginar el trabajo diario en TEN con su nuevo proyecto televisivo.
Pero con el paso de los días comprendió que aquella organización resultaba demasiado complicada.
Finalmente comunicó su decisión definitiva a sus superiores durante la semana del 12 de octubre.
Desde su perspectiva, no se trató de un abandono improvisado.
También aseguró que había expresado su deseo de cumplir con sus responsabilidades hasta el último momento.
Sin embargo, esta explicación corresponde a la versión de Alba.
Las fuentes consultadas no permiten reconstruir todas las conversaciones internas mantenidas con la productora.
Lo que sí está confirmado es que el jueves anunció públicamente su marcha y que TEN canceló el programa previsto para el viernes.
La maternidad y los estudios, dos prioridades que influyeron en su elección
Una de las partes más personales de su explicación estuvo relacionada con la organización de su vida.
Alba reconoció que había intentado abarcar demasiadas responsabilidades al mismo tiempo.
Además de trabajar en televisión, continúa estudiando y tiene un hijo adolescente.
Según explicó, la acumulación de compromisos había comenzado a afectarle emocionalmente.
También sentía que no estaba dedicando suficiente tiempo a Lucas, su hijo.
Por ese motivo decidió concentrar sus esfuerzos profesionales en un solo proyecto.
La presentadora reconoció que le habría gustado mantener ambos trabajos.
Pero terminó considerando que aquella opción no era sostenible.
Sus palabras introdujeron una perspectiva distinta de la controversia.
Más allá de las diferencias entre compañeros, existe una profesional que asegura haber tenido que elegir entre oportunidades laborales y responsabilidades familiares.
Y esa decisión puede resultar difícil incluso cuando el nuevo proyecto representa una ilusión importante.
Marta Riesco rechaza la explicación de su antigua compañera
El conflicto adquirió otra dimensión cuando Alba habló de su relación con los colaboradores.
Durante su directo confirmó que había bloqueado a Marta Riesco en las redes sociales.
Explicó que no deseaba mantener una relación personal con ella, aunque no quiso desarrollar públicamente todos los motivos.
También insistió en que aquella decisión pertenecía al ámbito privado y no debía confundirse con sus compromisos profesionales.
La respuesta de Marta llegó poco después.
La periodista publicó un mensaje cuestionando la veracidad del relato de Alba.
Posteriormente intervino en Directamente Kiko, el espacio digital presentado por Kiko Hernández.
Allí reiteró que no compartía las explicaciones sobre lo ocurrido.
Sin embargo, evitó revelar detalles concretos del desacuerdo.
Marta explicó que había trabajado mucho para recuperar su estabilidad profesional y que no quería poner en riesgo su puesto.
También reconoció sentirse triste y decepcionada.
Sus palabras muestran un desacuerdo importante entre ambas.
Pero, por ahora, las declaraciones públicas no permiten establecer cuál de las dos versiones describe completamente lo sucedido.
Alberto Guzmán introduce otro matiz inesperado
La reacción de Alberto Guzmán añadió una circunstancia especialmente llamativa.
Durante su intervención en Directamente Kiko, el colaborador reconoció que continuaba sintiendo cariño por Alba.
Sin embargo, explicó que no estaba de acuerdo con algunas afirmaciones realizadas durante su directo.
Además, confirmó que aquella mañana había estado bloqueado temporalmente en Instagram.
Según su relato, la situación cambió durante la tarde y posteriormente pudo volver a acceder al perfil de Alba.
Este detalle contrastaba con la afirmación de la presentadora de que solamente había bloqueado a Marta Riesco.
Pero Alberto evitó convertir aquella discrepancia en una ruptura definitiva.
También explicó que había hablado con Alba durante el día.
Y dejó claro que le deseaba lo mejor en su nueva etapa.
Su respuesta demuestra que pueden existir desacuerdos sobre determinados acontecimientos sin que desaparezca necesariamente el cariño entre antiguos compañeros.
¿Se marchará Alberto también a La Séptima?
Otra cuestión importante está relacionada con el futuro profesional de Guzmán.
Alba anunció que le gustaría contar con él en su nuevo programa.
Durante el directo lo describió como una persona especialmente cercana y fundamental en su equipo.
Sin embargo, Alberto no confirmó que ya hubiera cerrado su incorporación.
Explicó que cualquier colaboración tendría que hablarse y organizarse.
Además, señaló que, por el momento, continuaría vinculado a El Sótano Club.
La diferencia resulta importante.
El deseo de Alba de trabajar con Alberto no equivale a un fichaje oficialmente confirmado por ambas partes.
Por tanto, sería precipitado asegurar que abandonará TEN para acompañarla.
Su incorporación a La Séptima sigue siendo una posibilidad que necesita concretarse.
Anna Gurgui también toma posición
La controversia provocó otra reacción dentro del equipo.
Anna Gurgui publicó un mensaje defendiendo la profesionalidad de Marta Riesco.
La colaboradora recordó las dificultades que, desde su perspectiva, Marta había atravesado durante etapas anteriores.
También expresó su desacuerdo con las críticas que estaba recibiendo.
Su intervención mostró que el conflicto había dejado de ser exclusivamente una conversación entre dos antiguas compañeras.
Otros miembros del programa empezaban a expresar sus propias opiniones.
Pero tampoco sería correcto interpretar ese apoyo como una prueba de que Alba hubiera actuado deliberadamente de manera perjudicial.
Anna manifestó su solidaridad con Marta.
No presentó una reconstrucción completa y verificable de todas las conversaciones internas.
La diferencia entre una opinión personal y una prueba documental sigue siendo fundamental.
Un programa cancelado que también afectó al resto del equipo
La decisión de suspender la entrega del viernes tuvo consecuencias más allá de la despedida de Alba.
Marta Riesco explicó que llevaba semanas preparando una entrevista con Andy, antiguo integrante del dúo Andy y Lucas.
El invitado estaba previsto para aquella emisión.
La cancelación alteró los preparativos de un trabajo que, según ella, ya estaba avanzado.
Este detalle ayuda a comprender por qué algunos colaboradores se mostraron especialmente afectados.
Una reorganización televisiva no influye únicamente en quien abandona un programa.
También afecta a periodistas, invitados, técnicos y profesionales que participan en la preparación de cada entrega.
Desde esa perspectiva, la frustración de Alba por no poder despedirse y el malestar de sus compañeros por los cambios imprevistos pueden existir simultáneamente.
No es necesario considerar que uno de esos sentimientos invalida al otro.
La Séptima representa una nueva oportunidad profesional
Mientras continúa la discusión, Alba prepara su incorporación a una nueva cadena.
Su próximo proyecto se titula Fuera de control.
Compartirá la presentación con Marta Márquez y el formato está concebido para las tardes del fin de semana.
La propuesta combinará actualidad, entretenimiento, entrevistas y asuntos culturales.
La comunicadora también ha expresado su interés por abordar noticias sociales y temas relacionados con personajes conocidos.
Según explicó, quiere desarrollar un espacio con variedad de contenidos.
El estreno está previsto para noviembre.
Por tanto, el abandono de TEN no significa que Alba se aleje de la televisión.
Representa un cambio de proyecto y de organización profesional.
Lo que todavía no está completamente definido es qué colaboradores terminarán acompañándola.
Mi reflexión: una salida profesional no debería convertirse automáticamente en una guerra personal
Personalmente, considero que esta historia demuestra cómo una decisión laboral puede adquirir una dimensión inesperada cuando se mezcla con relaciones personales.
Alba tenía derecho a valorar una nueva oportunidad.
TEN también podía necesitar tiempo para reorganizar un programa que perdía a su presentadora habitual.
Y Marta tenía derecho a expresar su desacuerdo con una versión que considera incorrecta.
Pero reconocer esos derechos no significa que todas las afirmaciones deban aceptarse sin contrastarlas.
Desde mi punto de vista, habría sido positivo distinguir desde el principio tres cuestiones diferentes: la decisión de abandonar el programa, la cancelación de la despedida y las diferencias entre compañeras.
Son asuntos relacionados por el contexto, pero no necesariamente por una misma causa.
Convertirlos en un único enfrentamiento puede resultar atractivo para el entretenimiento televisivo.
Sin embargo, también dificulta comprender lo que realmente ocurrió.
Segunda reflexión: la transparencia necesita algo más que declaraciones en redes
Hay otro aspecto que merece atención.
Las redes sociales permiten a los personajes públicos responder rápidamente a rumores y explicar sus decisiones.
Pero esa rapidez también puede generar nuevas contradicciones.
Una persona cuenta su experiencia.
Otra recuerda los acontecimientos de manera diferente.
Y los espectadores terminan intentando reconstruir una historia sin disponer de todas las conversaciones.
Personalmente, creo que la transparencia no consiste únicamente en hablar mucho.
También implica reconocer qué información podemos demostrar y qué detalles preferimos mantener en privado.
Si existen desacuerdos personales, no siempre es necesario convertirlos en un debate público.
Y cuando se hacen afirmaciones sobre terceros, conviene permitir que puedan responder sin quedar automáticamente señalados como culpables.
La situación de Alba y Marta recuerda que las relaciones profesionales pueden deteriorarse sin que resulte legítimo atribuir intenciones que nadie ha demostrado.
Una etapa termina, pero las preguntas permanecen
El balance de aquellos días reúne varios hechos confirmados.
Alba abandonó emocionada el plató el 15 de octubre.
Anunció su salida de TEN para centrarse en La Séptima.
La cadena suspendió la emisión del viernes 16.
La presentadora expresó su tristeza por no despedirse de la audiencia.
Y Marta Riesco rechazó públicamente parte de sus explicaciones.
Después llegaron las declaraciones de Alberto Guzmán y el apoyo de Anna Gurgui a Marta.
Sin embargo, las circunstancias completas del desacuerdo interno siguen sin estar acreditadas públicamente.
Tampoco existe una confirmación definitiva sobre todos los profesionales que acompañarán a Alba en su nuevo programa.
¿Creéis que TEN debería haber permitido a Alba Carrillo despedirse de los espectadores, o pensáis que la cadena hizo bien al detener la emisión para reorganizar el formato?
Personalmente, considero que una despedida habría sido una manera positiva de cerrar una etapa.
Pero también creo que todas las personas implicadas merecen explicar su experiencia sin recibir ataques personales.
Porque lo verdaderamente importante ahora no debería ser descubrir quién consigue imponer su versión.
Debería ser que Alba pueda comenzar su nuevo proyecto y que El Sótano Club continúe su camino con claridad, profesionalidad y respeto hacia su audiencia.