César Carballo habló claro. Sin filtros. Sin miedo. En un momento en el que todos esperaban una opinión suave, soltó una frase que todavía resuena: “Es una pena, no…” Y con eso, lo cambió todo. Vallés no respondió. El público se tensó. Twitter explotó. Algunos lo llaman valentía, otros lo llaman exceso. Pero lo que nadie puede negar es que, desde esa noche, nada volvió a ser igual. - News
César Carballo habló claro. Sin filtros. Sin miedo...
César Carballo habló claro. Sin filtros. Sin miedo. En un momento en el que todos esperaban una opinión suave, soltó una frase que todavía resuena: “Es una pena, no…” Y con eso, lo cambió todo. Vallés no respondió. El público se tensó. Twitter explotó. Algunos lo llaman valentía, otros lo llaman exceso. Pero lo que nadie puede negar es que, desde esa noche, nada volvió a ser igual.