El choque no fue ideológico, fue personal. Tras las críticas de Elon Musk, Montero e Iglesias responden señalando un vínculo que el magnate preferiría no volver a escuchar. No hacen acusaciones directas, pero el recordatorio basta para tensar el debate y encender las redes. Cuando la política española cruza el Atlántico y toca nombres prohibidos, el foco cambia. Ya no se discuten ideas: se discute poder, memoria y límites. - News
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El choque no fue ideológico, fue personal. Tras las críticas de Elon Musk, Montero e Iglesias responden señalando un vínculo que el magnate preferiría no volver a escuchar. No hacen acusaciones directas, pero el recordatorio basta para tensar el debate y encender las redes. Cuando la política española cruza el Atlántico y toca nombres prohibidos, el foco cambia. Ya no se discuten ideas: se discute poder, memoria y límites.