La Comisión DANA dejó de ser una formalidad: era un juicio público. Rufián enumeró cinco mentiras, cada una más mordaz que la anterior. Feijóo respondió con silencio, gestos y una sonrisa polémica. ¿Se trataba de control absoluto o de pánico torpemente disimulado? Entre las cámaras, los titulares de los periódicos y la tensión política, alguien estaba perdiendo el control de la narrativa. Era el poder, la erosión y las consecuencias que nadie se atrevía a mencionar. - News
La Comisión DANA dejó de ser una formalidad: era u...
La Comisión DANA dejó de ser una formalidad: era un juicio público. Rufián enumeró cinco mentiras, cada una más mordaz que la anterior. Feijóo respondió con silencio, gestos y una sonrisa polémica. ¿Se trataba de control absoluto o de pánico torpemente disimulado? Entre las cámaras, los titulares de los periódicos y la tensión política, alguien estaba perdiendo el control de la narrativa. Era el poder, la erosión y las consecuencias que nadie se atrevía a mencionar.