El juez Calama conformó su durísimo auto contra Zapatero a través de suposiciones policiales.

.

Algunos argumentos expresados por la UDEF en contra de Zapatero y que el magistrado usó para situarlo como líder de la trama no hallan en el informe hechos sólidos para apoyar la acusación planteada.

 

Continúan conociéndose nuevos detalles en torno extenso auto que el juez Calama redactó y a través del cual se acordaba la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero en el ‘Caso Plus Ultra’, así como de los informes de la UDEF sobre los que se ha apoyado para la acusación.

La noticia, que se conocía la pasada semana, suponía un absoluto terremoto político y judicial, a llamar a declarar en calidad de investigado, por primera vez, a un expresidente del Gobierno al que se acusa de haber participado e, incluso, liderar una presunta trama de corrupción.

 

Durante las primeras jornadas, este hecho ha despertado serias dudas en torno al que fuera líder de los socialistas, sobre todo por el detalle que el juez Calama había mostrado a la hora de señalar los distintos indicios por los que acordaba la imputación de Zapatero. En este sentido, comenzaban a surgir, tal y como planteaban los propios socios del Ejecutivo de Pedro Sánchez, serias dudas en torno al expresidente del Gobierno. No obstante, nuevos detalles que se van conociendo de la investigación dejan algunas circunstancias por las cuales se abre a debate el margen de interpretación que tanto la UDEF como el magistrado han tenido a la hora de dibujar argumentos con los que acusar a Zapatero de presuntos actos delictivos.

En este sentido, cabe señalar los apartados concretos del informe de la UDEF, usado por Calama para apoyarse a la hora de imputar al que fuera secretario general del PSOE, sobre los cuales elDiario.es ha dado a conocer que pudo haber una mezcla de indicios de delito con suposiciones del cuerpo de Policía que no terminaban de encontrar hechos concretos con los que validar las ideas expresadas.

Así, a la hora de ubicar a Zapatero como líder de una trama de tráfico de influencias y blanqueo de capitales, surgen incógnitas en torno los hechos señalados para ello por el juez y la Policía.

 

Uno de los puntos señalados por el diario digital tiene que ver con la reunión celebrada en el restaurante Portonovo y que tanto la UDEF como el juez consideran clave para sostener la acusación de blanqueo de capitales contra Zapatero.

Según figura en el auto, el expresidente habría dado “instrucciones” para crear una sociedad en Dubái a través de la cual canalizar presuntamente el cobro de comisiones relacionadas con el rescate de Plus Ultra.

Sin embargo, la documentación incorporada a la causa da pie a que se abran incógnitas acerca de cómo se ha construido esa conclusión.

 

El principal elemento en el que se apoyan los investigadores es un correo electrónico remitido por Gertrudis Alcázar, secretaria de Zapatero, al asistente de Julio Martínez Martínez.

En ese mensaje se informa de una reserva a nombre de “Julio” realizada para dos personas en el restaurante Portonovo el 26 de enero de 2021 a las 14.30 horas y se detalla, además, que un escolta del expresidente acudió personalmente a formalizarla debido a problemas con las líneas telefónicas del local.

A partir de ese único dato, la Policía infiere que Zapatero participó personalmente en un encuentro donde se habrían dado instrucciones para constituir una sociedad offshore.

 

La construcción de esa hipótesis se completa con otro correo electrónico fechado al día siguiente de aquella comida.

En este email, el empresario residente en Dubái Tomás Guerrero enviaba a Julio Martínez Martínez documentación necesaria para crear una empresa en Emiratos Árabes y hacía referencia a una conversación mantenida “ayer”.

Sin embargo, en ningún punto de la investigación aparece una prueba directa que vincule a Zapatero con ese intercambio ni tampoco que confirme que dicha conversación se produjera necesariamente durante la comida en Portonovo.

 

De hecho, la reserva estaba realizada únicamente para dos personas, circunstancia que aparentemente dejaría fuera del encuentro a Tomás Guerrero, a no ser que el que fuera presidente del Gobierno no asistiera a esta cita.

A ello se suma que el propio auto podría incurrir en contradicciones al describir la reunión, ya que en un apartado señala que el encuentro fue entre Zapatero y Julio Martínez Martínez, mientras que en otro sostiene que también acudió Guerrero.

Todo ello ha llevado a cuestionar hasta qué punto las conclusiones de la UDEF se apoyan en hechos acreditados o, por el contrario, en suposiciones construidas a partir de coincidencias temporales.

 

Tal y como señala elDiario.es, el juez apunta en su auto expresamente que Zapatero y Julio Martínez Martínez “mantuvieron un encuentro en el restaurante Portonovo”, si bien en otro momento también dice que a esa reunión “organizada” por el expresidente “acudieron Julio Martínez Martínez y Tomás Guerrero Blanco”.

Así, se basa solo en la secuencia temporal para justificar la acusación de blanqueo de capitales a partir de una sociedad offshore en Dubái.

 

Otro de los pilares de la acusación hace referencia al supuesto liderazgo de Zapatero dentro de la trama investigada.

La Policía y el juez atribuyen al expresidente una “posición preeminente” basándose principalmente en varios archivos Excel enviados a Julio Martínez Martínez.

En dichos documentos aparecen empresarios, compañías y directivos relevantes junto a datos de contacto y destinatarios de informes elaborados por la consultora Análisis Relevante.

 

Para la UDEF, esos listados no serían simples agendas de contactos, sino herramientas de “planificación logística” que demostrarían la capacidad de dirección de Zapatero dentro de la supuesta organización.

Sin embargo, otras interpretaciones apuntan a que esos archivos únicamente evidenciarían que el expresidente puso su red de relaciones empresariales al servicio de la consultora vinculada a su entorno, sin que ello constituya necesariamente un indicio de actividad delictiva.