Ni un discurso. Ni una votación. Solo una intervención, una declaración meditada… y un silencio denso que lo decía todo. A partir de ese momento, algo empezó a resquebrajarse dentro del PSOE. Iker Jiménez no nombró a nadie. No le hacía falta. Simplemente, reconstruyendo los acontecimientos, las miradas y el momento, dejó una pregunta inquietante: ¿fue solo una crisis pasajera… o el comienzo de una desintegración mucho más profunda?

Related Posts

Our Privacy policy

https://celebridad.news25link.com - © 2026 News