No fue ambigua ni conciliadora. María José Campanario eligió un tono directo y un mensaje sin marcha atrás. En cuestión de minutos, sus redes se llenaron de aplausos, reproches y lecturas políticas opuestas. Algunos vieron coherencia; otros, una traición a la neutralidad que se le suponía. Lo cierto es que el silencio quedó atrás. Cuando una figura pública decide posicionarse sin filtros, el debate deja de ser personal y se convierte en un campo de batalla digital donde nadie queda al margen. - News
No fue ambigua ni conciliadora. María José Campana...
No fue ambigua ni conciliadora. María José Campanario eligió un tono directo y un mensaje sin marcha atrás. En cuestión de minutos, sus redes se llenaron de aplausos, reproches y lecturas políticas opuestas. Algunos vieron coherencia; otros, una traición a la neutralidad que se le suponía. Lo cierto es que el silencio quedó atrás. Cuando una figura pública decide posicionarse sin filtros, el debate deja de ser personal y se convierte en un campo de batalla digital donde nadie queda al margen.