No fue una crítica suave ni una ironía elegante. Risto Mejide estalló tras ver cómo Abascal utilizaba la tragedia de Adamuz, y sus palabras cayeron como un mazazo. Sin gritos, pero con una dureza incómoda, señaló algo que muchos pensaban y pocos se atrevían a decir en voz alta. El silencio posterior lo dijo todo. ¿Qué línea se cruzó esta vez? ¿Y por qué este enfrentamiento ha marcado un antes y un después en el debate público? - News
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No fue una crítica suave ni una ironía elegante. Risto Mejide estalló tras ver cómo Abascal utilizaba la tragedia de Adamuz, y sus palabras cayeron como un mazazo. Sin gritos, pero con una dureza incómoda, señaló algo que muchos pensaban y pocos se atrevían a decir en voz alta. El silencio posterior lo dijo todo. ¿Qué línea se cruzó esta vez? ¿Y por qué este enfrentamiento ha marcado un antes y un después en el debate público?