No son declaraciones públicas ni discursos oficiales. Son cartas privadas, redactadas con frialdad y enviadas a quienes ya habían sufrido lo peor. Los textos atribuidos a Isabel Díaz Ayuso y Miguel Ángel Rodríguez han reabierto una herida que nunca cerró: la de las residencias. Las víctimas y sus familias hablan de desprecio, de falta de empatía y de palabras que duelen más que el silencio. - News

No son declaraciones públicas ni discursos oficial...

No son declaraciones públicas ni discursos oficiales. Son cartas privadas, redactadas con frialdad y enviadas a quienes ya habían sufrido lo peor. Los textos atribuidos a Isabel Díaz Ayuso y Miguel Ángel Rodríguez han reabierto una herida que nunca cerró: la de las residencias. Las víctimas y sus familias hablan de desprecio, de falta de empatía y de palabras que duelen más que el silencio.

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