La pareja de Manu Pascual se ha visto obligada a explicar su desafortunada broma en redes que aludía a la polémica que marcó la victoria de Rosa Rodríguez en ‘Pasapalabra’

Manu Pascual en ‘Pasapalabra’
La histórica victoria de Rosa Rodríguez en Pasapalabra parecía destinada a convertirse en uno de esos momentos televisivos que quedan grabados en la memoria colectiva.
Sin embargo, lejos de apagarse tras la entrega del mayor bote en la historia del concurso, la escena ha seguido generando titulares, debates encendidos y una polémica inesperada que ahora salpica directamente al entorno más cercano de Manu Pascual, su gran rival en el rosco final.
Lo que comenzó como un mensaje aparentemente inocente en redes sociales por parte de la pareja de Manu ha terminado convirtiéndose en un foco de controversia que sigue creciendo con el paso de los días, alimentado por interpretaciones cruzadas, susceptibilidades y una audiencia que no ha dejado pasar ni un solo detalle.
Un rosco histórico que no cerró el debate
El desenlace del último rosco fue de máxima tensión.
Rosa Rodríguez y Manu Pascual protagonizaron uno de los duelos más igualados y emocionantes que se recuerdan en Pasapalabra.
Con el marcador al límite y los segundos agotándose, la gallega logró completar el rosco y hacerse con un bote que superó los 2,7 millones de euros, una cifra nunca vista en el concurso de Antena 3.
Sin embargo, la alegría del momento quedó empañada casi de inmediato por un debate que se trasladó a las redes sociales.
Parte de la audiencia comenzó a cuestionar la pronunciación de la palabra decisiva, un apellido relacionado con un jugador de la NFL, generando una controversia que, lejos de apagarse, fue creciendo con el paso de las horas.
El mensaje que encendió la mecha en redes
En este contexto cargado de tensión apareció el mensaje de Laura, pareja de Manu Pascual.
Su publicación, realizada pocas horas después de la emisión del programa, pretendía ser una muestra de apoyo y cariño hacia el joven concursante tras quedarse a las puertas del premio millonario.
El tono, desenfadado y afectuoso, no tardó en viralizarse.
Muchos lo interpretaron como un gesto cómplice entre pareja, pero otros comenzaron a leer entre líneas, especialmente cuando el mensaje llegó en pleno debate sobre la validez de la palabra que había dado la victoria a Rosa Rodríguez.
Las respuestas que reavivaron la polémica
Las reacciones no tardaron en llegar. Entre comentarios irónicos y mensajes cargados de humor, uno de ellos provocó una respuesta que acabaría dando un nuevo giro a la historia. La alusión directa a la famosa palabra del rosco fue interpretada por algunos seguidores como una burla velada o una crítica indirecta al desenlace del concurso.
En cuestión de minutos, el debate dejó de centrarse exclusivamente en Rosa Rodríguez para poner el foco sobre Laura y su mensaje. La polémica ya no giraba solo en torno a una pronunciación, sino al respeto, las intenciones y los límites del humor cuando hay millones de euros y una victoria histórica de por medio.
La aclaración que intenta apagar el incendio
Consciente de la dimensión que había adquirido la conversación, la pareja de Manu decidió volver a pronunciarse públicamente. Esta vez, con un tono más explicativo y conciliador, quiso dejar claro que su intención nunca fue cuestionar el mérito de la ganadora ni alimentar la polémica que llevaba días circulando.
Según explicó, su respuesta formaba parte de un guiño interno, una referencia al estilo habitual de Manu Pascual, conocido por su gusto por los juegos de palabras y las despedidas ingeniosas durante su paso por el programa. Para ella, el comentario no era más que una broma en esa misma línea, sin ninguna carga crítica hacia Rosa Rodríguez.
La sombra de la duda y la percepción del público
Pese a la aclaración, la polémica no se disipó por completo.
En redes sociales, la percepción del público se divide entre quienes aceptan la explicación y quienes consideran que, en un contexto tan delicado, cualquier alusión podía interpretarse como una provocación.
La situación pone de manifiesto hasta qué punto Pasapalabra ha dejado de ser solo un concurso para convertirse en un fenómeno social donde cada gesto, cada palabra y cada silencio se analizan al milímetro.
Rosa Rodríguez, en el centro sin quererlo
Mientras tanto, Rosa Rodríguez permanece en el centro del huracán sin haber intervenido directamente en la polémica. Su victoria, que debería haber sido celebrada de forma unánime, sigue siendo objeto de debate en determinados sectores, algo que ha generado una división inédita en torno a una concursante que había conquistado al público durante su trayectoria en el programa.
El silencio de la gallega contrasta con el ruido que la rodea, reforzando la sensación de que la polémica ha crecido más por interpretaciones externas que por hechos concretos.
Cuando el humor choca con la susceptibilidad
El caso vuelve a poner sobre la mesa una cuestión recurrente en la era de las redes sociales: la dificultad de mantener el tono humorístico en un entorno donde todo se amplifica y se malinterpreta con facilidad.
Lo que para unos es un guiño cómplice, para otros se convierte en una falta de respeto. Y cuando el escenario es un concurso tan popular como Pasapalabra, el margen de error se reduce al mínimo.
Una polémica que deja huella en el concurso
Más allá de los protagonistas directos, el episodio deja una huella evidente en el programa.
Nunca antes un bote había generado tantas conversaciones posteriores, ni había puesto bajo el foco a personas ajenas al plató de una forma tan intensa.
La victoria de Rosa Rodríguez ya es historia de la televisión, pero también lo es la polémica que la acompañó, recordando que en los grandes momentos mediáticos no solo importa lo que sucede en pantalla, sino todo lo que ocurre después.
El eco de un mensaje que sigue resonando
Aunque Laura ha intentado cerrar el capítulo con su aclaración, el eco de su mensaje sigue resonando en redes y foros. El debate continúa, alimentado por nuevas interpretaciones y por una audiencia que no parece dispuesta a pasar página tan fácilmente.
En un concurso donde las palabras son la clave del éxito, una sola palabra, fuera del plató, ha demostrado tener el poder de reescribir el relato.