El ascenso de Vox en España esconde una clave que incomoda a muchos. En Aragón, el partido de Abascal ha doblado su representación gracias a un apoyo juvenil inesperado, confirmando un giro conservador entre los menores de 34 años. Mientras tanto, en Estados Unidos ocurre justo lo contrario. ¿Qué está pasando con el voto joven y por qué se ha convertido en el arma política más decisiva?
El avance electoral del partido de Abascal en Aragón y Extremadura confirma el giro conservador entre los menores de 34 años. Sin embargo, en lugares como EEUU el voto joven son la base estratégica de los demócratas frente a Trump, demostrando la importancia de llegar a las nuevas generaciones

El reciente auge de VOX en España tras doblar sus resultados esta pasada noche en las elecciones de Aragón, tal y como ya hizo en Extremadura, no es un fenómeno aislado ni exclusivamente español.
Este crecimiento pone de relieve un cambio más amplio en las dinámicas electorales, especialmente en lo que respecta al peso del voto joven y su creciente inclinación hacia opciones políticas que prometen ruptura con el statu quo. Una tendencia similar puede observarse al otro lado del Atlántico, aunque con dinámicas distintas.
En España, las fuerzas políticas actuales intentan, a través de sus campañas, captar el apoyo del voto joven, ya que este no solo determina la tendencia electoral actual, sino también el rumbo de la política española en el futuro, que se escora hacia opciones conservadoras.
En Estados Unidos, los movimientos se están realizando justo en sentido contrario.
En la actualidad, el voto joven está escorándose más para el lado de los demócratas, es decir, lo más parecido a la izquierda española actual. Como consecuencia de las decisiones actuales que esta tomando en su mandato Donald Trump.
VOX, la fuerza política favorita entre los jóvenes
Tras las elecciones en Aragón y Extremadura y según llevan anticipando diversas encuestas realizadas a lo largo de 2025, el panorama político español entre los jóvenes ha sido muy cambiante, aunque todo apunta a que las nuevas generaciones se sienten actualmente más cercanas a la derecha que a la izquierda.
En apenas un año, el PSOE ha perdido cinco puntos en la franja de 18 a 24 años y más de cuatro puntos entre los jóvenes de 25 a 34.
Este retroceso ha sido aprovechado por Vox, que ha captado gran parte de los votantes descontentos con el Gobierno actual.

La última encuesta del CIS(Centro de Investigaciones Sociológicas), realizada sobre una muestra de 4.006 entrevistas, reafirma a nivel nacional la tendencia que han marcado Extremadura y Aragón, que los jóvenes están protagonizando un giro hacia la derecha. Según estos datos, España podría encaminarse hacia una sociedad más conservadora.
Al analizar las distintas franjas de edad, se observa que los menores de 34 años votarían mayoritariamente a partidos de derechas como el PP y Vox.
En concreto, dentro del grupo de entre 18 y 24 años, el 31 % elegiría al partido de Abascal por encima de cualquier otra formación.
El partido de ultraderecha se posiciona así como el preferido entre los hombres menores de 34 años, mostrando una notable afinidad con Santiago Abascal como posible presidente del Gobierno.
Por el contrario, las mujeres jóvenes se muestran, en general, más progresistas. Según encuestas anteriores, el voto masculino a Vox se sitúa en un 36,4 %, mientras que el femenino alcanza el 13,2 %.
No obstante, datos publicados por el diario El Periódico señalan que esta diferencia entre el voto masculino y femenino ya no es tan pronunciada como en años anteriores.
Esto se debe a que, aunque siguen siendo minoría, las mujeres votantes de Vox han aumentado hasta siete puntos en tan solo un año.

Santiago Abascal
EP
Gran parte del músculo electoral de Vox proviene del voto joven. Las encuestas indican que su notable crecimiento en el último año se debe, en gran medida, a este respaldo juvenil.
Actualmente, el partido atraviesa uno de sus mejores momentos, comparable al de 2023, cuando irrumpió en el Congreso como una fuerza política diferente al resto.
En el caso de la izquierda, el PSOE resultaría vencedor en unas hipotéticas elecciones generales gracias, principalmente, al apoyo de la población mayor de 50 años.
Según los datos del CIS, este giro gradual pero significativo hacia la derecha se produjo a partir de junio de 2025, tras la aparición de importantes casos de corrupción que afectaron al PSOE y, con ello, a la imagen de la izquierda en general.
Estados Unidos: Mamdani y el giro hacia los Demócratas
En Estados Unidos, al igual que en España, la tendencia de voto está cambiando, pero, en este caso, se está otorgando un mayor peso electoral a la población joven.
El nuevo alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, es uno de los principales responsables de que las estrategias de las campañas electorales estén evolucionando.
Su victoria en la alcaldía neoyorquina ha puesto de manifiesto la importancia del voto de los menores de 30 años, responsables del 78 % de sus apoyos.
Como consecuencia, la mayoría de los partidos demócratas, incluidos los españoles, van a orientar sus iniciativas políticas hacia los jóvenes y a seguir el camino iniciado por Mamdani.
Durante este primer año de Trump en el cargo, muchos analistas afirman que existe un notable malestar económico y social.
Este conflicto por el voto joven será determinante en las elecciones presidenciales de 2028 en Estados Unidos, debido al creciente peso electoral de los menores de 30 años.
Sin embargo en las últimas elecciones generales que se dieron en suelo estadounidense, el voto joven fue dirigido a Trump.
Según medios como el New York Times comentan que los jóvenes votaron a Donald Trump no por su ideología sino por el temor económico y porque Kamala Harris no llegaba a convencer como una fuerza con autoridad.
En este contexto, las recientes elecciones en Aragón refuerzan la idea de que el voto joven se ha convertido en un factor decisivo en la reconfiguración del mapa político.
El avance de Vox en esta comunidad, en línea con lo ocurrido anteriormente en Extremadura, confirma que este segmento del electorado está canalizando su descontento hacia opciones de derechas.
Mientras, en Estados Unidos, el mismo grupo de edad se consolida como un objetivo prioritario para los demócratas, aunque con comportamientos electorales más volátiles.
Así, tanto en España como al otro lado del Atlántico, el voto joven emerge como un actor clave, capaz de inclinar resultados electorales y de obligar a los partidos a redefinir sus estrategias de cara a los próximos ciclos electorales.
EL TERREMOTO DEL 8-F: ARAGÓN COMO LABORATORIO DEL CAMBIO GENERACIONAL
Los resultados en Aragón han dejado una fotografía nítida: Vox ha logrado doblar su representación, pasando de ser una fuerza complementaria a convertirse en el actor decisivo de la política regional.
Este crecimiento no es casual; se apoya en un despliegue masivo en redes sociales que ha calado profundamente entre los menores de 34 años, quienes ven en Santiago Abascal una forma de rebeldía contra lo políticamente correcto.
Mientras Pilar Alegría y Pedro Sánchez intentaban movilizar al electorado con mensajes sobre la estabilidad y el progreso, Vox capitalizaba el “enfado profundo” del sector primario y de los jóvenes que no ven futuro en la actual gestión económica.
En Aragón, Vox ha conseguido 14 escaños, una cifra histórica que duplica sus resultados anteriores y que lo sitúa como el socio imprescindible para que el Partido Popular de Jorge Azcón pueda mantener la gobernabilidad.
Esta tendencia se repite en Extremadura, confirmando que el giro a la derecha de la Generación Z y los Millennials más jóvenes es un fenómeno estructural, no algo pasajero.
La brecha existencial: El joven español frente al sistema
En España, una parte significativa de los varones jóvenes se siente “huérfana” de referentes políticos en la izquierda tradicional y percibe que los discursos de diversidad los excluyen o los señalan.
El voto a Vox entre los jóvenes menores de 34 años es, en gran medida, una respuesta identitaria frente a lo que consideran una imposición de valores que no comparten, como ciertas vertientes del feminismo o el ecologismo institucional.
A diferencia de la generación anterior, que veía en la izquierda una herramienta de cambio, la juventud actual identifica a la izquierda con el “poder establecido” y a la derecha radical con la contra-cultura.
Factores como la crisis del alquiler, la precariedad laboral y la falta de vivienda han sido el caldo de cultivo ideal para que el mensaje de “poner a los españoles primero” de Vox resulte atractivo.
Julia Otero, en sus recientes intervenciones, señalaba que esta falta de perspectiva social entre los nuevos ganadores y jóvenes es un error de cálculo ético, pero la realidad de las urnas indica que ese mensaje ya no convence.
El espejo de EE. UU.: Jóvenes demócratas vs. el giro hispano hacia Trump
Si miramos al otro lado del Atlántico, la base estratégica de los demócratas en Estados Unidos sigue siendo el voto joven, aunque con matices que empiezan a preocupar a la administración Biden-Harris.
Históricamente, los menores de 30 años en EE. UU. han sido el pilar de las victorias progresistas, movilizados por temas como el cambio climático, el derecho al aborto y la justicia racial.
Sin embargo, los datos de las últimas elecciones muestran que Donald Trump ha empezado a recortar terreno de manera alarmante entre los hombres jóvenes, especialmente entre los latinos y los no universitarios.
Esta es la gran diferencia: mientras en España el voto joven se está desplazando en bloque hacia la derecha radical por motivos de identidad nacional, en EE. UU. el Partido Demócrata aún mantiene una ventaja competitiva, aunque cada vez más frágil.
La estrategia de captación de los demócratas se basa en la “protección de derechos”, mientras que la de Vox y los republicanos se centra en la “recuperación del orgullo” y la economía de bolsillo.
Conclusión: El desafío de conectar con las nuevas generaciones
El 8-F en Aragón y Extremadura ha demostrado que dar por sentado el voto joven es el mayor error que puede cometer un partido tradicional.
Vox ha entendido mejor que el PSOE que la juventud no busca promesas a largo plazo, sino un relato de pertenencia y una validación de sus problemas inmediatos.
Al igual que los Javis protegen su intimidad en vídeos virales o Paula Vázquez denuncia las sombras de la fama, los jóvenes votantes están buscando su propia forma de protección frente a un mundo que sienten hostil.
El futuro de la política española pasará inevitablemente por entender este nuevo eje: la rebeldía ya no se viste de rojo, sino que ha encontrado en el conservadurismo una nueva forma de expresión.
La pregunta ahora es si el Gobierno de Sánchez será capaz de reaccionar o si Aragón es solo la primera ficha de un dominó que terminará por cambiar el mapa de España en las próximas generales.