No se necesitaban acusaciones ni nuevas pruebas. Solo un viejo eslogan, repetido en el momento oportuno. Iñaki López hizo precisamente eso, y todo empezó a desbaratarse. El mensaje habitual de Ayuso se convirtió de repente en una trampa que la reflejaba a ella misma. Las cifras del censo cambiaron, las explicaciones se volvieron vagas y las coincidencias, demasiado numerosas para ser consideradas aleatorias. Cuando los hechos dejaron de ser válidos, surgió la pregunta más peligrosa: ¿fue negligencia… o fue orquestada para que nadie se diera cuenta?

Related Posts

Our Privacy policy

https://celebridad.news25link.com - © 2026 News