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Un silencio que heló la sala. Una mirada fija al PSOE. Ninguna palabra… hasta que habló. Las cámaras captaron cada segundo del discurso que hizo temblar el Congreso y puso a Pedro Sánchez contra las cuerdas. Nadie interrumpió. Nadie respiró. En cuestión de segundos, el ambiente se derrumbó y algo cambió para siempre. ¿Fue una estrategia calculada o el inicio de una tormenta política imparable?
Un testimonio que nadie quería escuchar. Un preso político venezolano rompe el silencio y señala directamente a Zapatero, revelando lo que —según él— se hizo en las cárceles de Maduro mientras otros miraban hacia otro lado. No es una acusación cualquiera: son nombres, fechas y una historia que quema. ¿Venganza, verdad tardía o la pieza que faltaba para entenderlo todo?
Un silencio que pesó más que mil discursos. En pleno hemiciclo, Feijóo bajó la cabeza cuando Rufián le recordó las sombras de Génova y los pecados nunca saldados del PP. No hubo réplica, ni negación, ni indignación impostada. Solo segundos eternos que helaron la sala. ¿Cálculo frío o miedo a abrir una herida que sigue supurando? En política, a veces, callar es confesar.
Silvia Intxaurrondo se metió en la piel de Trump… y pasó algo que nadie esperaba. Un gesto, una frase y una interpretación tan incómoda como certera bastaron para desatar una avalancha de reacciones. Miles de “me gusta”, comentarios encendidos y un eco que no deja de crecer en redes. ¿Sátira brillante o provocación calculada? Lo cierto es que su actuación no solo imitó a Trump: tocó nervios sensibles y dejó a muchos preguntándose por qué ha dolido tanto.
Un silencio. Una mirada. Y una sola frase lo destrozó todo. Rufián escuchó la última propuesta del gobierno sin interrumpir, sin ningún gesto dramático. Apenas unos segundos de tensión… luego pronunció una declaración seca, desagradable, casi profética. A partir de ese momento, el debate dejó de ser técnico para convertirse en una prueba moral. Ya no se discutían cifras ni detalles legales; la atención se centró en algo mucho más profundo: quién ganaba, quién perdía y qué se sacrificaba para imponer una narrativa.