‘Zapando’ recupera a uno de sus rostros más memorables tras seis años de ausencia televisiva, poniendo fin a una larga ausencia y planteando una pregunta inevitable: ¿Será solo una visita o volverá para quedarse?
‘Zapeando’ recupera a Anna Simón seis años después: la nostalgia se convierte en una de las armas de laSexta para reconstruir sus tardes
Hay fichajes televisivos que sirven para introducir una cara desconocida y otros que funcionan precisamente por todo lo contrario: porque el espectador siente que esa persona ya pertenece al programa antes incluso de sentarse nuevamente frente a las cámaras.
El regreso de Anna Simón a Zapeando pertenece claramente al segundo grupo.
La comunicadora catalana volverá este jueves 10 de septiembre a la mesa del espacio de laSexta casi seis años después de desaparecer de su alineación habitual. Dani Mateo confirmó la noticia este lunes durante el arranque oficial de la nueva temporada, después de varios minutos jugando con la identidad de una supuesta colaboradora misteriosa.
La revelación no necesitó demasiadas explicaciones.
Anna Simón no llega realmente a Zapeando como una incorporación.
Regresa a un lugar que ayudó a construir.
La propia web oficial de laSexta confirmó este 7 de septiembre que la periodista vuelve a incorporarse como colaboradora del programa y recordó que ya había pertenecido durante años a su equipo.
Por eso, más que analizar el movimiento únicamente como un fichaje, resulta interesante preguntarse por qué Zapeando recupera precisamente ahora a una de sus figuras más reconocibles de la primera etapa.
La respuesta parece estar en una combinación de nostalgia, necesidad de renovación y búsqueda de identidad en un momento especialmente competitivo para laSexta.
Dani Mateo regresó y el programa decidió mirar también hacia su propio pasado
El anuncio se produjo en una emisión con bastante significado para el formato.
Dani Mateo regresaba este lunes 7 de septiembre después de sus vacaciones estivales, durante las cuales María Gómez y Miki Nadal habían asumido la presentación en diferentes momentos.
El programa incluso convirtió su vuelta en una broma: Mateo apareció inicialmente en pijama, jugando con que el adelantamiento de horario lo había pillado desprevenido. laSexta confirmó además que Zapeando empieza ahora a las 15:30 horas dentro de la nueva organización de la tarde.
Pero el verdadero anuncio llegó poco después.
Mateo anticipó que el equipo iba a revelar la identidad de una nueva colaboradora que conocía perfectamente la mesa porque ya había trabajado allí.
El vídeo preparado por el programa terminó descubriendo a Anna Simón.
La promoción utilizó precisamente el paso del tiempo como elemento humorístico y recordó su última etapa en el formato durante 2020.
Después de seis años, una de las “hijas pródigas” del programa vuelve a casa.
Y esa expresión, aunque televisivamente pueda parecer exagerada, tiene bastante sentido.

Anna Simón no fue simplemente una colaboradora más
Para entender la importancia del regreso hay que recordar cómo era Zapeando cuando comenzó.
El programa debutó en noviembre de 2013 bajo la dirección televisiva de Frank Blanco y se construyó alrededor de una mesa donde el peso del entretenimiento recaía tanto en el presentador como en las personalidades de sus colaboradores.
Anna Simón formó parte de aquella generación junto a nombres como Miki Nadal, Cristina Pedroche, Ana Morgade o Quique Peinado.
FormulaTV llegó a incluir a Zapeando entre los programas más emblemáticos de laSexta y recordaba ya en 2016 ese núcleo original como una de las claves de identidad del formato.
Simón adquirió además un papel particularmente relevante.
No solamente comentaba vídeos.
Participaba en sketches, retos, actuaciones y se convertía con frecuencia en protagonista de los contenidos más ligeros del programa. También sustituyó repetidamente a Frank Blanco y posteriormente a Dani Mateo en la presentación.
Ese detalle importa.
Anna no vuelve a una mesa donde simplemente estuvo sentada alguna vez.
Vuelve a un programa en el que llegó a ejercer como presentadora y con el que buena parte de la audiencia todavía la identifica.
Por eso María Gómez resumió el anuncio con una definición bastante acertada: Anna es “ADN Zapeando”.
Su salida en 2020 fue más gradual de lo que a veces se recuerda
También conviene precisar cómo terminó aquella primera etapa.
En junio de 2020 se confirmó que Anna Simón no renovaría su contrato de larga duración con Atresmedia después de aproximadamente once años vinculada al grupo.
La decisión no significó una ruptura inmediata con Zapeando.
Simón siguió apareciendo durante aquel verano e incluso presentó el espacio durante las vacaciones de Dani Mateo. Posteriormente continuó ligada a Globomedia, la productora responsable del programa, mediante un acuerdo específico que le permitió seguir colaborando durante parte del otoño.
El alejamiento definitivo llegó después.
En noviembre de 2020, Vertele explicó que sus compromisos profesionales en TV3 hacían incompatible mantener una presencia estable en Zapeando. Simón estaba preparando un nuevo formato para la televisión catalana y dejó de aparecer regularmente en la mesa.
Es decir, su salida no tuvo la forma clásica de una despedida traumática.
No hubo una bronca pública.
No existió un discurso contra la cadena.
Simplemente tomó otro camino profesional.
Y probablemente por eso el regreso resulta ahora mucho más natural.
Seis años lejos de ‘Zapeando’, pero no seis años completamente alejada de Atresmedia
Aquí aparece uno de los matices más importantes respecto a algunos titulares.
Anna Simón vuelve a Zapeando casi seis años después.
Pero no es exactamente la primera vez que regresa a Atresmedia desde 2020.
En 2021 ya reapareció puntualmente como invitada de Pasapalabra. Y el regreso profesional más relevante llegó en 2025, cuando Antena 3 la incorporó como colaboradora de Emparejados, el programa presentado por Joaquín Sánchez y Susana Saborido.
Atresmedia confirmó oficialmente que Simón formaba parte de las seis entregas del formato junto a Almudena Cid.
Por tanto, el movimiento de 2026 tiene otro significado.
No estamos hablando de la reconciliación de una profesional con un grupo del que llevaba seis años completamente alejada.
Estamos hablando de su regreso al programa concreto que más contribuyó a convertirla en uno de los rostros identificables de la televisión nacional.
La diferencia parece pequeña.
No lo es.
Su etapa catalana le permitió construir una carrera lejos de la mesa de laSexta
Después de Zapeando, Anna Simón desarrolló buena parte de su actividad en la televisión catalana.
Entre sus proyectos estuvieron formatos como Lloguer a primera vista y El Tros, ampliando una etapa profesional en la que pudo ejercer de manera más continuada como presentadora.
Ese camino resulta interesante porque evita interpretar su ausencia de laSexta como una desaparición profesional.
Anna no estuvo seis años “sin trabajar” esperando una llamada.
Simplemente trabajó en otros mercados y formatos.
Y eso también puede beneficiar a Zapeando ahora.
La persona que regresa no es exactamente la misma profesional que salió en 2020.
Ha presentado otros programas.
Ha afrontado formatos diferentes.
Y ahora vuelve a un espacio cuya propia estructura también ha cambiado.
Ese tipo de regreso puede funcionar mejor que intentar reproducir literalmente el pasado.
‘Zapeando’ también ha cambiado mucho durante esos seis años
Frank Blanco ya no está.
Dani Mateo se encuentra plenamente consolidado como conductor.
Algunos rostros de la primera época aparecen solo ocasionalmente.
Otros colaboradores se han incorporado durante sucesivas temporadas.
El formato ha ampliado además considerablemente el tipo de contenidos que comenta.
La web oficial de Atresmedia continúa definiéndolo como “el ojo crítico más divertido de la televisión”, pero la mesa actual mezcla televisión, redes sociales, tendencias, ciencia, salud, sociedad, humor y numerosos contenidos virales.
Actualmente destacan nombres como Quique Peinado, María Gómez, Nacho García, Isabel Forner y Miki Nadal, junto a especialistas y colaboradores que aparecen en función del contenido.
El regreso de Simón no parece planteado, por tanto, como un intento de borrar esa evolución.
Más bien funciona como una manera de conectar dos etapas.
Y no es la única vuelta al pasado que se ha producido este verano
Anna Simón tampoco es el único nombre histórico recuperado recientemente.
Irene Junquera, que ya había pertenecido al universo de Zapeando años atrás, reapareció durante agosto en el formato. El episodio emitido el 17 de agosto, por ejemplo, la incluía nuevamente dentro de la mesa comentando uno de los vídeos virales del día.
Eso sugiere que existe una estrategia más amplia.
Zapeando quiere incorporar aire nuevo, pero también recuperar elementos reconocibles de su pasado.
Y desde el punto de vista televisivo tiene bastante lógica.
La nostalgia funciona especialmente bien cuando no obliga a explicar al espectador quién es el fichaje.
Quien veía el programa hace diez años reconoce inmediatamente a Anna Simón.
Quien comenzó a verlo después puede descubrirla como una incorporación nueva.
Son dos públicos diferentes reaccionando al mismo movimiento.
¿Por qué necesita reforzarse ahora laSexta?
Aquí entra el contexto empresarial.
La cadena atraviesa una temporada complicada en su tradicional batalla contra Cuatro.
Según los datos mensuales publicados por Vertele, laSexta cerró agosto de 2026 con un 5,2 % de cuota, quedando nuevamente por debajo de Cuatro. El medio recuerda además que agosto suele ser históricamente complicado para una cadena muy dependiente de la actualidad política, porque disminuye la actividad parlamentaria y muchos de sus protagonistas habituales están de vacaciones.
Durante numerosos días de agosto, Cuatro también terminó por delante en el ranking diario. Barlovento Comunicación registró, por ejemplo, un 6,1 % para Cuatro y un 5,3 % para laSexta el viernes 28.
Eso explica por qué septiembre llega acompañado de tantos cambios.
Pero existe un matiz importante que evita convertir el regreso de Anna Simón en una especie de operación desesperada.
Curiosamente, ‘Zapeando’ no viene de un mal agosto
Los propios datos de Atresmedia muestran algo interesante.
Zapeando cerró agosto con un 5,6 % de cuota y unos 461.000 espectadores de media, mejorando cuatro décimas respecto al mismo mes del año anterior.
Además, alcanzó un 9,2 % en target comercial y reunió aproximadamente 1,3 millones de espectadores únicos diarios.
Por tanto, la situación es más compleja de lo que sugeriría decir simplemente que “el programa está en crisis”.
La cadena tiene dificultades competitivas frente a Cuatro.
Pero Zapeando ha mostrado cierta resistencia.
Eso cambia bastante la interpretación del fichaje.
No parece que Anna vuelva para rescatar un programa moribundo.
Vuelve para reforzar una de las marcas que todavía conserva valor dentro de una parrilla que la cadena está reorganizando casi por completo.
Me parece una diferencia importante.
El final de ‘Jugones’ ha cambiado toda la tarde
Otro movimiento explica la transformación.
El final de Jugones, después de trece años de emisión, permitió a laSexta adelantar sus programas vespertinos.
Desde el 24 de agosto, Zapeando arranca a las 15:30, aproximadamente veinte minutos antes de lo que venía haciendo, mientras Más Vale Tarde comienza a las 17:00.
La reorganización coloca a Zapeando frente a Todo es mentira de Cuatro desde el inicio de la franja, aumentando la importancia competitiva de esos primeros minutos.
No es solamente un cambio de reloj.
Cuando adelantas un programa estás alterando hábitos de consumo.
Tienes que convencer al espectador de llegar antes.
Y si además empiezas directamente contra un rival consolidado, necesitas una identidad fuerte.
Recuperar caras conocidas puede ayudar.
La nostalgia televisiva funciona, pero tiene una condición
Personalmente, creo que el fichaje de Anna Simón tiene bastante sentido.
Pero existe una trampa.
La nostalgia funciona cuando recuperas la química, no cuando intentas reproducir artificialmente 2015.
Los espectadores recuerdan la primera etapa de Zapeando con cariño porque las relaciones entre sus colaboradores parecían espontáneas.
Había bromas internas.
Complicidad.
Pequeñas rivalidades humorísticas.
Y una sensación de caos organizado que terminó convirtiéndose en la personalidad del programa.
No basta con volver a colocar a Anna Simón en una silla para recuperar automáticamente aquello.
El programa de 2026 tiene otros ritmos.
Otros colaboradores.
Otro presentador consolidado.
Otro contexto televisivo.
Y otro público.
La mejor estrategia sería aprovechar aquello que Anna aporta y dejar que encuentre una química nueva con el equipo actual.
No obligarla a convertirse en una réplica de sí misma de hace diez años.
Miki Nadal puede convertirse en el puente perfecto entre ambas épocas
Hay además una ventaja evidente.
Miki Nadal continúa en el programa.
Él y Anna compartieron cientos de tardes durante la etapa original y poseen una relación televisiva reconocible para quienes siguen Zapeando desde sus primeros años.
Quique Peinado también pertenece a ese ADN histórico.
Eso significa que Anna no llegará a una mesa completamente extraña.
Tendrá interlocutores con los que ya existe una memoria compartida.
Precisamente Quique protagonizó uno de los comentarios más curiosos durante el anuncio de su regreso, contando cómo incluso un preso con el que coincidió durante una actividad profesional le pidió en una ocasión que saludara a Anna porque habían estudiado juntos.
Ese tipo de anécdotas construye algo difícil de fabricar mediante casting: familiaridad.
También será interesante comprobar qué papel tendrá
Todavía queda una incógnita.
¿Qué Anna Simón quiere recuperar Zapeando?
La colaboradora que participa en todos los retos.
La presentadora sustituta.
La especialista en entretenimiento.
Una figura más madura que pueda combinar humor con otros contenidos.
Probablemente veremos un poco de todo.
Pero su primera emisión del jueves será importante precisamente porque permitirá comprobar cómo se integra en la estructura actual.
La nueva temporada ya ha comenzado con Dani Mateo y con un núcleo formado por colaboradores como Quique Peinado, Nacho García, Isabel Forner y María Gómez. Atresmedia sigue presentando oficialmente el formato como una de las marcas que mejor representa el ADN de laSexta por su mezcla de humor, ironía y actualidad televisiva.
Anna debe encontrar su sitio dentro de ese ecosistema.
El regreso también dice algo sobre cómo ha cambiado la televisión
Hace quince años cambiar de grupo podía significar desaparecer durante mucho tiempo de una cadena.
Hoy las trayectorias son mucho más flexibles.
Anna dejó Atresmedia.
Trabajó en TV3.
Volvió como invitada.
Regresó después profesionalmente a Antena 3 mediante Emparejados.
Y ahora vuelve a Zapeando.
No existe necesariamente una ruptura permanente.
Las cadenas recuperan talentos.
Los presentadores trabajan con diferentes productoras.
Los formatos viajan.
El público también está mucho más acostumbrado a ver una misma persona en universos televisivos diferentes.
Eso permite que este regreso se produzca sin necesidad de vender una falsa reconciliación.
No parece haberla.
Simplemente ha llegado otro momento profesional adecuado.
Mi reflexión: a veces avanzar consiste en recuperar algo que ya funcionaba
La televisión está obsesionada con la palabra “nuevo”.
Nuevo programa.
Nueva imagen.
Nuevo plató.
Nuevo colaborador.
Nueva temporada.
Pero lo nuevo no siempre es automáticamente mejor.
Zapeando lleva en emisión desde noviembre de 2013 porque ha conseguido evolucionar sin renunciar completamente a aquello que lo hizo reconocible.
Recuperar a Anna Simón puede interpretarse exactamente dentro de esa lógica.
No es retroceder seis años.
Es recuperar una pieza que todavía tiene valor y colocarla en un tablero distinto.
La clave estará en no abusar de la nostalgia.
Si cada emisión se dedica únicamente a recordar historias antiguas, el recurso se agotará rápidamente.
Pero si Anna utiliza la complicidad del pasado para aportar algo nuevo al equipo actual, el movimiento puede funcionar extraordinariamente bien.
La competencia del nuevo curso no permitirá vivir únicamente de los recuerdos
LaSexta afronta meses importantes.
Cuatro ha ganado fuerza con formatos como En boca de todos, Todo es mentira y Horizonte. En agosto volvió a superar a la cadena verde en el promedio mensual.
Al mismo tiempo, laSexta ha iniciado una renovación bastante visible.
Más Vale Tarde estrena nueva etapa y decorado.
El Intermedio incorpora colaboradores y secciones.
Zapeando adelanta su horario.
Y el conjunto de la tarde queda reorganizado después de la desaparición de Jugones.
En ese contexto, el regreso de Anna Simón deja de parecer una simple curiosidad.
Forma parte de un proceso más amplio para reforzar marcas reconocibles antes de afrontar una temporada donde cada décima de audiencia puede adquirir mucho peso.
El jueves llegará el verdadero reencuentro
El anuncio ya ha conseguido uno de sus objetivos: generar conversación.
Ahora falta lo importante.
Anna Simón volverá a sentarse este jueves en una mesa que conoce perfectamente pero que, al mismo tiempo, ya no es exactamente la que dejó.
Han pasado casi seis años.
Ha cambiado el programa.
Ha cambiado la televisión.
Y probablemente ella también.
Eso hace que el regreso tenga más interés que una simple celebración nostálgica.
Zapeando no necesita recuperar exactamente a la Anna Simón de 2014.
Necesita descubrir qué puede aportar la Anna Simón de 2026.
Y quizá ahí esté el verdadero atractivo de estas segundas etapas.
Volver al mismo lugar no significa necesariamente volver al pasado.
A veces permite comprobar cuánto han cambiado tanto la persona como el lugar.
La pregunta que queda para los espectadores es sencilla:
¿creéis que recuperar a Anna Simón ayudará a devolver a Zapeando parte de la química de sus mejores años, o preferiríais que el programa apostara exclusivamente por caras completamente nuevas?
La respuesta empezará a llegar este jueves.
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